El tic tac del reloj es enemigo y amante y a veces una maldición a veces llega tarde y otras temprano como mi paisana la que luego se perdió entre brazos de lija y besos ácidos o como mi joven amor de verano al cual miro a veces como si nada hubiera pasado aunque en mi corazón su pesca perdería la caña o como ella que llegó cuando yo ni la buscaba y poco tuvo que ofrecer a estos labios inexpertos bajo ese puente reino de los amores inocentes renegó de mi y la dejé ir tan suave y áspera como su aliento y su lengua así que decidí marcharme lejos donde otra vida y otras pupilas consiguiesen saber mirarme y lo hice marché con una maleta bastante escasa y una mochila únicamente llena de esperanzas para conocer el naranja el primero y a veces el único su año de búsquedas y sus horas de intensidad como una droga que me dejo tirado antes de la resaca y aun recuerdo esas sensaciones y esos mástiles que creía tan sólidos creí haber llegado al límite y aún pienso que llegué a rozar el cielo con esa muchacha aprendí a leer el amor y a escribir en su nombre cuando el verde se hizo punto en mi memoria y se llevó mi ventrículo izquierdo y mi verano y mi virgo y mis vientos cosa que duró poco por fuera y mucho por dentro y me regaló mundos de polillas y mis primeros textos que se negaba a leer porque sabía de sobra que eran súplicas a un amor que no merecía así aprendí a aceptar las derrotas y a callarme los deseos pero entonces llegó el azul y se hizo corte y me frustró con adivinanzas y retó a mi cordura a un duelo a muerte destrozó mis principios y pisoteó mis verdades convirtió mis sueños en dudas y mis ansias en aire y me dejó en la estacada una tarde de agosto bajo un sol de cojones y arrastrando tantas disculpas como canciones hay entre nosotros dejé de desear y de sentir por un tiempo y sobrevinieron las frutas y las decepciones una ciruela podrida en suspiros y cuatro caladas de aire viciado mis amigos me aseguran que fue mi mejor momento pero yo solo veía charcos de descosidos tras de mi y delante únicamente el aceite hirviendo pero como nada dura para siempre me golpeó el descontrol y una ola de ocre me llenó por completo y se llevó en su resaca las huellas de amores pasados prometiendo volver más fuerte cada vez y nadé en sus mareas y entre sus piernas y en ese mecer navegué aquellos labios que ni siquiera creía míos y me dio la larga pausa que tanto creía merecer tuve la más sana de las amistades convertida en oxígeno para mis pulmones y respiré de ella tanto como me dejó me dejó de querer dos años después cuando se masturbaba en sus juegos y regalaba su amor a caricia el gramo entendí que se había secado el charco que creí océano y abandoné el barco cuando aún no había hecho aguas y a veces me arrepiento y otras me enorgullece pues un amarillo intenso brilló en mi mente y su risa era cielo y sus lágrimas poesía me regaló sus mejores noches e invadió mis recuerdos oleadas de chistes y el protocolo del amor seguido a rajatabla no fue suficiente no tuvo fuerza y al ser los cimientos débiles se diluyeron con el verano y me vendió a su olvido quién sabe por qué para recuperarme sola y más tarde después de que las letras trajeron consigo los besos y los dulces engaños los cinco segundos que me torturaron durante meses e internet jugó su baza y me presentó al más bello de sus ángeles rotos por el cual he dado ya mucho más que mi rota alma y el cual ha esquivado cada una de mis estocadas al corazón por lo que la elección de resignarse fue más que lógica por lo que me di a la estupidez de un pequeño amor imposible del que no podía hacer otra cosa que huir por puro rebote así que llegó Grecia a coser sus mares en mis ojos y su enigma en mi mente y a pesar de que rasqué aquella arena no extraje más que sangre en mis dedos los cuales Francia besó y dio cariño al montón de cristales resultante cortándose un poco de paso como se cortó la noche del beso del que no pude huir y que rompió las vidrieras de aquel lugar que creía mi tumba y ahora me voy de ese lugar que me dio todo esto y mucho más y lo echaré de menos tanto que se me rompe el iris en lágrimas solo de pensar en no volver en crecer en cambiar en morir...
"Soy un vampiro, y tras años y años de experiencia aprendí a soportar la luz del sol, los ajos, y las estacas en el corazón."
~Jack Red
17 julio 2014
15 abril 2014
Cinco segundos antes del final
Me arropo con lo poco que he podido hacer crecer bajo tanto viento y tormenta,
mi abrigo de dignidad, mi orgullo de espuma,
son pocas convicciones las que gobiernan mi timón,
pero tienen que ser firmes
y a la vez dóciles,
si quiero que estas piernas vayan a algún lugar entre las tuyas,
si quiero llevar a este nudo de escalofríos que soy
a poder arroparse con tu piel.
Pero qué voy a enseñarte yo a ti si lo único que hago en esta vida es aguas,
de qué intento convencer a tus miedos con mis cicatrices,
qué pretende esta queja medio llanto
este intento desesperado de robarle protagonismo a tus deseos;
debo parecerte tan estúpido
aquí calentando la mitad de este frío desierto en el que creo soñar contigo
para que no tirites el día que vuelvas a cerrarme los párpados con un beso,
o a hacerme crueles cosquillas bajo la música,
y a desnudarme el alma con nuestras dulces mentiras...
Perdóname por traerte a esta lucha contra el tiempo,
los relojes y yo nunca hemos sido amigos en verdad,
así que cuando llegue el momento, y perdamos,
solo quiero que me beses
—para no tener que lamentarlo—
cinco segundos antes
del final.
mi abrigo de dignidad, mi orgullo de espuma,
son pocas convicciones las que gobiernan mi timón,
pero tienen que ser firmes
y a la vez dóciles,
si quiero que estas piernas vayan a algún lugar entre las tuyas,
si quiero llevar a este nudo de escalofríos que soy
a poder arroparse con tu piel.
Pero qué voy a enseñarte yo a ti si lo único que hago en esta vida es aguas,
de qué intento convencer a tus miedos con mis cicatrices,
qué pretende esta queja medio llanto
este intento desesperado de robarle protagonismo a tus deseos;
debo parecerte tan estúpido
aquí calentando la mitad de este frío desierto en el que creo soñar contigo
para que no tirites el día que vuelvas a cerrarme los párpados con un beso,
o a hacerme crueles cosquillas bajo la música,
y a desnudarme el alma con nuestras dulces mentiras...
Perdóname por traerte a esta lucha contra el tiempo,
los relojes y yo nunca hemos sido amigos en verdad,
así que cuando llegue el momento, y perdamos,
solo quiero que me beses
—para no tener que lamentarlo—
cinco segundos antes
del final.
19 marzo 2014
Anónimo
Soy una paradoja. Quiero ser feliz pero no hago más que pensar en cosas tristes. Soy vago, aunque ambicioso. No me gusto a mí mismo, pero también amo quién soy. A veces digo que me da igual, cuando en realidad me importa. Busco atención, pero la rechazo cuando la consigo. Son una contradicción conflictiva. No consigo descifrarme ni entenderme, y no hay manera de que alguien pueda hacerlo.
Quiero viajar. Quiero sentir el océano en mi piel. La mayoría del tiempo intento convencerme de que el futuro está aun por venir, pero alguien debería recordarme que ayer también fue futuro una vez, que mañana pronto será pasado, y que yo aun no me he movido de aquí. Echo de menos las ciudades que nunca he visitado, los libros que nunca he leído, los corazones que nunca he roto y las lágrimas que nunca he llorado. Imploro el amor que nunca conseguí, los pensamientos que nunca tuve, las sonrisas que nunca mostré y la persona que nunca fui.
Cuando digo "te echo de menos" lo digo de verdad, no soy de esas personas que sueltan esas tres palabras cuando necesitan algo de ti. Si alguna vez te digo que te echo de menos, significa que eres una persona muy importante para mí. No solo que has impactado positivamente en mi vida, sino que quiero que te quedes en ella. Sé que la gente viene y va, así es la vida, pero voy a ser honesto: quiero que tú te quedes en la mía.
¿Que cuál es mi problema? Me prendo rápido. Una vez quedo prendido de alguien hago todo lo posible para complacerle y hacerle feliz. No es por que yo quiera algo, no se trata de lo que yo quiera; siempre son sus necesidades sobre las mías. Creo que le doy demasiadas oportunidades a personas que, francamente, puede que no las merezcan. Se aprovechan de mí y acabo alejándome. Pero estoy bien con eso porque al fin y al cabo están en mi vida y eso es lo que en verdad quería. E incluso si me joden, estaré ahí para ellos, por que ese soy yo, así soy. Una vez quedo prendido de alguien, esa persona captura mi corazón y siempre tendrá un lugar en él. Es por eso que muchas veces me cuesta dejar marchar las cosas.
No creo que la gente me ame. Aman versiones de mí que he modelado para ellos, versiones de mi que han construido en sus mentes.
¿Que qué es lo que no entiendo de la vida? No entiendo cómo alguien puede borrarte de su memoria. Cómo alguien puede simplemente eliminar tu existencia. Cómo alguien puede pasar a tu lado y fingir que no ha pasado absolutamente nada entre vosotros dos. Cómo alguien puede olvidar por completo todos los recuerdos que cosechasteis juntos. Cómo alguien puede superarte tan fácilmente. Cómo puede sencillamente mentirte a la cara. Cómo alguien puede perder todo eso que sentía por ti inesperadamente. Cómo alguien puede cambiar por completo tu estado de ánimo en un segundo. Cómo alguien puede alejarse como si no hubieses significado nada. No lo entiendo, no le veo sentido.
¿Que a qué le temo? Tengo miedo a ser feliz porque en sólo unos segundos puedo perder todo y a todos en mi vida. Ser feliz es solo un sentimiento que tienes en un momento concreto, pero ¿qué pasa cuando se va? Ayer lo tenía todo, hoy no tengo nada. Me siento completamente perdido.
¿Que qué es lo que me gusta? Me encanta cuando estoy conduciendo o leyendo, y estoy sumergido en mi mundo, me olvido de mis problemas, de todo a mi alrededor. Estoy únicamente concentrado en esa cosa y todo parece tan pacífico. Amo leer libros porque me hacen ver las cosas desde otro punto de vista. Vivo a través de sus personajes, a través de las palabras. Amo las flores, los abrazos largos, las sonrisas tímidas, el olor de la lluvia, las noches estrelladas, perderme en las letras, los actos de solidaridad, las sudaderas grandes, hacer sonreír a la gente, sentirme querido, saludar a los extraños, las canciones que describen mi situación actual, las infusiones, las tormentas, escribir lo que siento. El único momento en el que de verdad soy yo mismo es cuando estoy escribiendo. Ya sé que no me lee mucha gente, pero lo hago más bien para mí. Escribir lo que siento es como poner en papel mis recuerdos y todo lo que amo. Cada pequeña historia o poesía tiene una parte de mí que nunca se irá.
Encuentro fascinante cuando la gente me cuenta cosas de si mismas. No me importa lo que sea, ya sea sobre su día, lo que les gusta hacer, lo que esperan que les depare el futuro, lo que sea. Me gusta conocer a las personas. Adoro cómo se les ilumina el rostro cuando hablan de sus pasiones y de lo que les gusta.
Tras leer éstos párrafos, cualquiera puede decir realmente que ha llegado a conocer a mi verdadero yo, aunque en verdad no espero que mucha gente llegue a leerlos.
Traducido de un texto anónimo, encontrado en: [ver texto original]
01 marzo 2014
Lava Lamp & Music 9 (Natural Cause)
Camino con los dedos arrastrando en las baldosas,
y no muero porque siento que aun no ha de acabar mi historia,
que aun la puedo rescatar de las garras de la histeria,
si tan sólo pudiera hincar mi amor en su memoria,
hacer que huelan mis suspiros a sus labios,
aunque me ahogue en ellos cual naufragio de derrotas,
nunca fui un afortunado seductor de los misterios,
ni un ejemplo de carisma,
ni un cantante de falacias,
más bien un pintor de música en poesías como prosas,
un pantano de experiencia, un amante de nostalgias,
un fantoche acostumbrado a dejar marchar las cosas,
ni tan bueno como pinto,
ni tan malo como piensas.
Caeré desordenándome el pasado como siempre,
con la lengua ardiendo de aguantarme las preguntas,
sé seguir hacia delante apretando bien los dientes,
escondiendo un corazón que no rabia, pero duele,
que no siente que se esconde y sólo sale para verte
qué te apuestas
a que no sabré cerrar la puerta,
ya han sido tantas veces que una más no es diferencia,
que si miro hacia detrás veré que están todas abiertas,
y al fondo a aquel que fui sonriendo en la distancia,
ya no importa, como dije: soy de paso aunque me quede,
sé volar hasta caerme y eso nunca salva a nadie,
sé nevar en el infierno y derretirme en un regazo,
y aunque sangro tiempo libre
a veces llego con retraso.
Dame tiempo, sólo pido tiempo y sueños,
dame un suelo al que caerme y un abrazo que me arrope
ya seas sol para un desierto que no deje de abrasarme,
o una lluvia torrencial sobre este pozo de deseos.
Me conoce,
ese dios del que reniego,
sabe que nunca pasé por un obseso de la carne,
aunque sepa degustar cada matiz de una epidermis,
puedo esposar mis caricias en barrotes de sus cárceles,
y cerrar los ojos,
cuando desnude sus énfasis,
perderé esta guerra y todas por un segundo de ser feliz,
sé que no sé desear por falta de faltarme todo,
mas si duro un día más prometo destrozar mis hombros
esforzándome en sentir cada sístole y diástole,
en mi pecho que es el suyo, a veces amo a veces ódiole
late en estampidas su belleza de nocturno,
ebullen sensaciones que ametrallan mi futuro.
Tiene más fuerza en sus ojos que un coloso entre los dedos,
menos penas que alegrías a pesar del desconsuelo
medio miedo medio ganas, me da fuego, me desarma,
y yo llamando al cielo alcohol, al viento amor, y al duelo karma,
se deja la piel de las palmas borrándome las pizarras
pero amarra sus miradas no muy lejos de estos versos,
sabe que es de besos esta sed que me desquicia el alma
y aun así acaricia mis sueños con su voz y su guitarra.
y no muero porque siento que aun no ha de acabar mi historia,
que aun la puedo rescatar de las garras de la histeria,
si tan sólo pudiera hincar mi amor en su memoria,
hacer que huelan mis suspiros a sus labios,
aunque me ahogue en ellos cual naufragio de derrotas,
nunca fui un afortunado seductor de los misterios,
ni un ejemplo de carisma,
ni un cantante de falacias,
más bien un pintor de música en poesías como prosas,
un pantano de experiencia, un amante de nostalgias,
un fantoche acostumbrado a dejar marchar las cosas,
ni tan bueno como pinto,
ni tan malo como piensas.
Caeré desordenándome el pasado como siempre,
con la lengua ardiendo de aguantarme las preguntas,
sé seguir hacia delante apretando bien los dientes,
escondiendo un corazón que no rabia, pero duele,
que no siente que se esconde y sólo sale para verte
qué te apuestas
a que no sabré cerrar la puerta,
ya han sido tantas veces que una más no es diferencia,
que si miro hacia detrás veré que están todas abiertas,
y al fondo a aquel que fui sonriendo en la distancia,
ya no importa, como dije: soy de paso aunque me quede,
sé volar hasta caerme y eso nunca salva a nadie,
sé nevar en el infierno y derretirme en un regazo,
y aunque sangro tiempo libre
a veces llego con retraso.
Dame tiempo, sólo pido tiempo y sueños,
dame un suelo al que caerme y un abrazo que me arrope
ya seas sol para un desierto que no deje de abrasarme,
o una lluvia torrencial sobre este pozo de deseos.
Me conoce,
ese dios del que reniego,
sabe que nunca pasé por un obseso de la carne,
aunque sepa degustar cada matiz de una epidermis,
puedo esposar mis caricias en barrotes de sus cárceles,
y cerrar los ojos,
cuando desnude sus énfasis,
perderé esta guerra y todas por un segundo de ser feliz,
sé que no sé desear por falta de faltarme todo,
mas si duro un día más prometo destrozar mis hombros
esforzándome en sentir cada sístole y diástole,
en mi pecho que es el suyo, a veces amo a veces ódiole
late en estampidas su belleza de nocturno,
ebullen sensaciones que ametrallan mi futuro.
Tiene más fuerza en sus ojos que un coloso entre los dedos,
menos penas que alegrías a pesar del desconsuelo
medio miedo medio ganas, me da fuego, me desarma,
y yo llamando al cielo alcohol, al viento amor, y al duelo karma,
se deja la piel de las palmas borrándome las pizarras
pero amarra sus miradas no muy lejos de estos versos,
sabe que es de besos esta sed que me desquicia el alma
y aun así acaricia mis sueños con su voz y su guitarra.
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